El pasado Domingo amanece lloviendo en la capital asturiana, quedo con Alex en Olloniego, metemos todo en la furgo y nos dirigimos a Soto de Rey. Recorremos bajo una fuerte lluvia los 10 minutos por la senda verde que nos dejan bajo el muro de Navalones y bingo, totalmente seco (de algo valen los casi 45º del desplome). La escuela es un enorme muro muy desplomado y lleno de chorreras y formas guapísimas. A la derecha hay tres vías con tallados y presas artificiales que son las más asequibles en cuanto a grado de la escuela, entre 6b+ y 7a, el resto de las vías de 7b hacia arriba. Más de un año hacía ya que no visitaba la escuela y por aquel entonces no había encadenado nada. Para empezar le doy un pegue a “Tongo 30” 6b/+ de presas artificiales, y cual es mi sorpresa cuando la encadeno poniendo las cintas. Alex la enchufa sin siquiera quitarse los playeros. Echamos el ojo a la vía de su izquierda (no recordamos el nombre), 7a hasta la segunda reunión según el croquis y hasta la primera será 6b+. Le pongo las cintas hasta la R1 y me bajo ya cansado. Alex le da hasta la R2, baja y a descansar un poco. Al segundo pegue me encadeno hasta R1, pero el tramo de 7a sale demasiado duro. Alejandro encadena el 7a al segundo pegue. Comemos tranquilamente y toca hacer el burro. Probamos “Negrita” 7c+, que comienza en una megachorrera preciosa. Yo me peleo hasta la tercera chapa pero Alex consigue llegar sacando casi todos los pasos hasta casi la reunión, menudo oso. Para terminar le da un par de pegues a “El Taladrista”, vía cortita de la izquierda cuyo grado no sabemos, pero bastante dura.
Como nota negativa del día, resbalo bajando el pedrero que sube a las vías de la izquierda y se me resiente el hombro malo, así que toca reposar unos días a ver si no se me corta el grifo de encadenamientos.
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